Azerbaiyán y Armenia

Conflicto armado: Los ataques entre Azerbaiyán y Armenia no se detienen

Armenia acusó hoy a Turquía de enviar mercenarios y armas a Azerbaiyán en el conflicto que opone a ambos países por la disputada provincia de Nagorno-Karabaj, donde decenas de soldados murieron en el segundo día de violentos enfrentamientos. Ante el temor de que en conflicto degenere en una guerra, la comunidad internacional multiplica sus llamados al cese del fuego y la negociación.

También perdieron la vida gran cantidad de civiles y hubo centenares de heridos en los peores combates de los últimos cuatro años en esa área que representa, para los mercados internacionales, una vía crucial para el abastecimiento europeo en gas y petróleo.

Las tensiones entre esos dos países del Cáucaso aumentan desde hace meses, siempre en el marco de la disputa que los opone en torno de la provincia secesionista de Nagorno-Karabaj, un enclave legalmente considerado como parte de Azerbaiyán, pero que en 1991 declaró su independencia y está controlado desde entonces por dirigentes de origen armenio. La provincia, mayoritariamente armenia, escapó al control azerí tras el derrumbe de la Unión Soviética, provocando una guerra que dejó más de 30.000 muertos.

Los enfrentamientos, que comenzaron el domingo, prosiguieron hoy con extrema violencia. Tras semanas de retórica guerrera, Azerbaiyán afirmó haber lanzado una «contraofensiva» mayor en respuesta a una «agresión» armenia. Ambas capitales se acusan mutuamente de utilizar artillería pesada, atacar civiles y desplegar mercenarios extranjeros. Las autoridades de Nagorno-Karabaj -también conocido como Alto Karabaj- afirman que unos 30 de sus soldados murieron en los enfrentamientos. El total, agregan, se elevaría a 60 muertos. El Ministerio de Defensa Territorial, también informó el deceso de varios civiles.
«Ocupación»

Ubicado en posición estratégica entre Asia y Europa, el conflicto amenaza con desencadenar la intervención de potencias regionales como Rusia, Irán y Turquía. Esta última, decididamente a favor de Azerbaiyán, llamó hoy al fin de los enfrentamientos, calificando la acción armenia de «ocupación».

Un hombre sostiene un fragmento de munición tras lo que se dice fue un ataque azerí durante los enfrentamientos entre separatistas armenios y Azerbaiyán en la región de Nagorno-Karabaj Un hombre sostiene un fragmento de munición tras lo que se dice fue un ataque azerí durante los enfrentamientos entre separatistas armenios y Azerbaiyán en la región de Nagorno-Karabaj Fuente: AFP

«Una vez que Armenia abandone inmediatamente el territorio que está ocupando, la región retornará a la paz y la serenidad», declaró el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que mantiene las históricas ambiciones territoriales del imperio otomano sobre esa zona. Turquía y Azerbaiyán tienen además lazos históricos, religiosos y culturales, y cooperan en numerosos proyectos energéticos.

Por su parte, el gobierno armenio acusó a Ankara de proveer inteligencia militar y asistencia a Azerbaiyán, así como de introducir unos 4000 miembros de milicias sirias en la región.

«Expertos militares combaten junto a fuerzas azeríes, que utilizan armas turcas, incluyendo drones y aviones de guerra», aseguró el ministro de Relaciones Exteriores armenio, Zohrab Mnatsakanyan, agregando que su país lucha «contra una alianza turco-azerí».

La versión fue calificada de «absolutamente insensata» por Bakú. «Armenia no soporta la solidaridad de Turquía con Azerbaiyán e inventa mentiras contra nuestro país», dijo Omer Çelik, portavoz del partido de Erdogan.

También el presidente de la «autoproclamada» república de Karabaj, Arayik Haroutiounian, asegura que «Turquía, y no Azerbaiyán, combate contra su territorio. Hay helicópteros turcos, aviones F-16, tropas y mercenarios de diferentes países», declaró.

El temor de una conflagración de gran magnitud ha provocado la reacción de la comunidad internacional. El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, se declaró «extremadamente preocupado» y apeló a ambas partes a cesar los enfrentamientos. Lo mismo hicieron Estados Unidos y Francia, país que acoge una importante comunidad armenia. Irán, que tiene fronteras con Armenia y Azerbaiyán, propuso mediar en las negociaciones de paz. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, mantuvo conversaciones con Bakú y Ereván.

«Esperamos y conminamos a ambos beligerantes a hacer todo lo posible para evitar una guerra abierta. Es lo último que necesita esa región», declaró ayer el portavoz de la Comisión Europea, Peter Stano. «No hay solución militar para este conflicto», agregó.

Una vista de una casa que se dice que fue dañada en los recientes bombardeos durante los enfrentamientos entre separatistas armenios y Azerbaiyán en la región separatista de Nagorno-Karabaj Una vista de una casa que se dice que fue dañada en los recientes bombardeos durante los enfrentamientos entre separatistas armenios y Azerbaiyán en la región separatista de Nagorno-Karabaj Fuente: AFP

Rusia, gran árbitro regional, mantiene cordiales relaciones con ambos beligerantes, aunque es más cercano a Armenia. Ambos países integran la misma alianza militar dominada por Moscú, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva.

Muy cerca de Nagorno-Karabaj pasan poliductos que llevan gas natural y petróleo de Azerbaiyán al resto del mundo. Europa obtiene de la región cerca del 5% de esos recursos energéticos.

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