Putin y Orban

Putin acepta que Budapest sea la sede de las negociaciones de paz con Ucrania

El líder ruso destacó que Hungría tiene una postura equilibrada respecto a la guerra, ya que busca que el conflicto termine pero se opone a apoyar financieramente a Kiev y sancionar a Moscú

El presidente ruso, Vladímir Putin, aceptó este viernes la propuesta que le hizo en el Kremlin el primer ministro húngaro, Víktor Orbán, de acoger en Budapest las negociaciones de paz para la guerra con Ucrania.

“Si durante nuestras negociaciones se llega a utilizar la plataforma de Budapest, yo también estaré encantado. Y le quiero dar las gracias por su disposición a ayudar”, dijo Putin a Orban al comienzo de una reunión realizada en el Palacio del Kremlin.

El mandatario ruso destacó que ya le pareció bien cuando en octubre pasado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció la capital húngara como sede para la cumbre ruso-estadounidense, lo que sentó muy mal en la Unión Europea (UE), aunque la reunión fue cancelada posteriormente. “Fue una propuesta de Donald. Dijo: ‘Nosotros tenemos una buena relación con Hungría. Víktor y vos tienen buena relación, yo también. Por supuesto, nosotros aceptamos con placer’”, comentó.

“Hungría está interesada en la paz”
Orbán aseguró que la reunión en el Kremlin –la decimocuarta, según sus cálculos– le permite confirmar a Putin que Hungría está dispuesta a ofrecerse como sede para las negociaciones con Ucrania y que quiere contribuir al exitoso desenlace de este proceso. “Hungría está interesada en la paz y sinceramente esperamos que la iniciativa desvelada recientemente conduzca al fin y al cabo a esa paz”, afirmó Orbán, quien resaltó que la política exterior de su país hacia Rusia es consecuente y no admite presiones externas.

En respuesta, Putin destacó la postura equilibrada del líder húngaro respecto a Ucrania, que difiere de la de la mayoría de miembros de la UE, debido a que se opone a apoyar financieramente a Kiev y sancionar a Moscú, al tiempo que da por descontada la victoria del ejército ruso en la guerra.

En la reunión participaron los ministros de Exteriores de ambos países, el ruso Serguéi Lavrov y el húngaro Péter Szijjártó, y el viceprimer ministro ruso, Alexandr Nóvak, coordinador de la política energética de este país, que suministra a Budapest petróleo y gas a precios por debajo del mercado.

Las negociaciones
Por otro lado, el Kremlin reveló que ha recibido el marco del plan de paz de Estados Unidos, ajustado tras las consultas con Ucrania y la Unión Europea en Ginebra. “Nos han comunicado los principales parámetros y la próxima semana tendrá lugar una conversación en Moscú”, señaló en su rueda telefónica diaria el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Según las autoridades rusas, la visita estará encabezada por enviado especial del presidente Donald Trump, Steve Witkoff, que vendría acompañado por otros representantes estadounidenses para hablar del plan de paz.

El portavoz declaró que, de todos modos, Rusia no quiere comentar acerca de los avances sobre la paz con Ucrania de forma pública para no adelantarse a los acontecimientos. “Ahora se escriben muchas cosas (sobre el plan de paz) pero en general no se corresponden con la realidad, hay muchas reinterpretaciones. Para nosotros ahora lo más importante es la misión pacificadora de Trump y los esfuerzos de sus asociados que tienen lugar ahora y nos preparamos justo para estos contactos”, señaló.

Además, Peskov recalcó que en estos momentos Rusia está concentrada en las negociaciones con Estados Unidos y que no está dispuesta a permitir que la Unión Europea se sume a los diálogos. “No, esto no se puede tener en cuenta ahora, por supuesto”, aseguró.

El Kremlin aprovechó la ocasión para poner nuevamente en duda la legitimidad del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, debido a que su mandato expiró en 2024 por la ley marcial y a la imposibilidad de celebrar elecciones en un país en guerra. Por ello, el Kremlin cuestiona el estado legal de un posible acuerdo con Ucrania, pero que todo ello, incluidos los matices, se determinarán durante las negociaciones.

Como explicó el jueves Putin, a Rusia le interesa un reconocimiento jurídico de las regiones que le arrebató a Ucrania en 2014 y 2022, que son Crimea y el Donbás. “Dicho reconocimiento debe ser un tema de conversación en nuestras negociaciones con la parte estadounidense (…) Es uno de los puntos clave”, sostuvo el mandatario durante una rueda de prensa en Kirguistán transmitida en directo por la televisión rusa.

El líder del Kremlin declaró a su vez que cesará los combates en Ucrania si Kiev se retira de los territorios que Moscú reivindica como anexados. “Si las fuerzas ucranianas se retiran de los territorios que controlan, cesaremos los combates”, afirmó Putin, sin especificar a qué regiones ucranianas se refiere. “Si no lo hacen, entonces tendremos que lograrlo usando medios militares”, sostuvo.

Rusia ocupa amplias franjas de Donetsk y Lugansk, en el este de Ucrania, así como partes de Jersón y Zaporiyia, en el sur. Tras el inicio del conflicto bélico en febrero de 2022, Moscú reivindicó la anexión de estas cuatro regiones en septiembre de ese año, pese a que no controla la totalidad de estos territorios.

El frente de batalla
Este viernes, el Ministerio de Defensa de Rusia cifró en ocho las localidades ucranianas tomadas en las regiones de Donetsk, Zaporiyia y Dnipropetrovsk durante los últimos siete días. “Las unidades de la agrupación militar Sur liberaron las localidades de Zvanivka, Petrovske, Ivanopilia y Vasiukovka de la república popular de Donetsk”, informó el mando ruso en su parte de guerra semanal publicado en Telegram. “También fueron liberadas las localidades de Tije y Otradne de la región de Dnipropetrovsk, Zatizhzhia y Nove Zaporiyia de la región de Zaporiyia”, añadió.

En general la semana estuvo marcada por los combates en las ciudades de Pokrovsk y Mirnograd, cercadas por las fuerzas rusas desde hace más de un mes. Según los militares rusos, continúan los combates en los barrios de Tsentralni y Dinas, mientras que los barrios de Gorniak y Shajterski están bajo control ruso. “En Pokrovsk, los militares ucranianos fueron expulsados de 6.585 edificios”, señaló el ministerio. En los últimos siete días los rusos repelieron 54 ataques de dos brigadas ucranianas que buscaban desbloquear a los defensores de la urbe.

En la vecina Mirnograd, las fuerzas rusas continuaron avanzando en los barrios de Vostochni y Zapadni y la parte sur de la ciudad. La cartera de Defensa también estimó las bajas ucranianas en estas dos ciudades en más de 1.710 efectivos.

Por su parte, el Estado Mayor ucraniano informó de dos ataques llevados a cabo contra la refinería de la región rusa de Sarátov y contra el aeródromo de Saki, en la península de Crimea.

La refinería de Sarátov –que ya ha sido atacada en otras ocasiones durante la guerra– produce, según el Estado Mayor de Kiev, más de veinte tipos de derivados del petróleo como gasolina, fueloil o gasoil. La planta, en la que según la fuente se produjeron varias explosiones como consecuencia del ataque ucraniano, tiene un papel importante en el suministro de combustible al Ejército ruso.

En lo que refiere al ataque al aeródromo en Crimea, dañó, según el Estado Mayor ucraniano, varios sistemas de defensa aérea rusos, una infraestructura de almacenamiento de drones y un puesto de mando del Ejército ruso. Ucrania también golpeó concentraciones de tropas rusas y depósitos de lubricantes en la parte ocupada de las regiones de Donetsk y Lugansk.

Rusia y Ucrania intercambian prácticamente todas las noches ataques con drones de larga distancia y en ocasiones misiles. Los rusos lanzaron durante la pasada madrugada 72 drones y un misil balístico Iskander-M, de los que 63 de los aparatos no tripulados fueron interceptados, según informó la Fuerza Aérea ucraniana.

Fuente: Página/12

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