Clarie

Reseña: Cosas pequeñas como esas, Claire Keegan

Claire Keegan nació en 1968 en County Wicklow, Irlanda. En Argentina, la editorial Eterna Cadencia ha publicado los libros de cuentos Antártida (Libro del Año según Los Ángeles Times y premiado con el William Trevor Prize y el Rooney Prize for Irish Literature), Recorre los campos azules (Edge Hill Prize al mejor libro de cuentos publicado en las Islas Británicas), el relato Tres luces y ahora, como novedad de septiembre, la novela Cosas pequeñas como esas. Quien lea sus textos se encontrará con una literatura que se emparenta con Antón Chejov, Flannery O´Connor y Raymond Carver.

Cosas pequeñas como esas es una novela breve. Sin embargo, a medida que avanzamos en la lectura crece, se expande y, una vez concluida, sigue resonando en nuestra mente.

La historia en una primera relación con el título es “pequeña”, sencilla en apariencia. Pero la maestría de Claire Keegan está en hacer de una historia mínima una especie de parábola y de un relato que transcurre en Irlanda una experiencia universal. Empieza describiéndonos un invierno feroz en un pueblo y al protagonista quien debido a que vende leña y carbón se encuentra con mucho trabajo y con cierta prosperidad. Sin embargo, no siempre fue así y esto lo sabemos porque la narración hace un breve giro hacia el pasado (un Flash back) para recuperar la infancia de Bill Furlong quien fue hijo de una madre expulsada de su familia por quedar embarazada sin saberse de quién. Al morir la madre del protagonista, Mrs. Wilson para quien esta trabajaba será quien lo crie.

En la actualidad, 1985, Furlong está casado, tiene cinco hijas y a fuerza de mucho trabajo tiene cierta prosperidad como vendedor de leña y carbón. Sobre este bienestar se construye, en primer lugar, una sensación de satisfacción del propio personaje, ya que gran parte de la población vive en un contexto de pobreza y desempleo, sumado a la inclemencia del invierno:

“Los tiempos eran duros, pero eso hacía que Furlong estuviera aún más determinado a seguir adelante, a mantener la cabeza baja y permanecer del lado correcto, y a seguir manteniendo a sus hijas…”

Sin embargo, como nos suele pasar en algún momento de nuestras vidas, el pasado o los asuntos pendientes empiezan a emerger en nuestros pensamientos y en el caso del protagonista se trata de la pregunta por su progenitor, por su orfandad. Esta crisis se empieza a manifestar justo antes de la navidad y, en cierta manera, esta novela es una historia navideña.

Es este contexto donde Bill Furlong se verá en la disyuntiva entre mirar hacia otro lado para proteger su bienestar o ayudar a quien lo necesita como lo hizo Mrs. Wilson con él. Como le dice el anciano al que le pregunta cuando se extravía, el camino “te va a llevar a donde quieras ir”. En este dilema humano, el personaje recibe al estilo de las tragedias una serie de advertencias como la de su esposa, Eilen:

“¿Adónde nos lleva pensar?… Si quieres triunfar en la vida, hay cosas que debes ignorar para poder seguir adelante.”

La novela narra, pues esta puesta en crisis del personaje a partir de la emergencia de su pasado y de ser testigo de una realidad que puede comprometer todo lo que con tanto esfuerzo construyó, pero no relata las consecuencias que tan solo podemos entrever y por esto es que también sigue resonando una vez terminada como suele suceder con la parábolas.

Cosas pequeñas como esas, Claire Keegan – Editorial Eterna Cadencia, 2021: 96 páginas.

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