Relatos Deborah Eisenberg

Reseña: Relatos de Deborah Eisenberg

Deborah Eisenberg recibió la prestigiosa beca MacArthur y diversos reconocimientos como el PEN/Faulkner Award for Fiction, el Whiting Award y una beca Guggenheim. Es la autora de cuatro libros de cuentos: Transactions in a Foreign Currency (1986), Under the 82nd Airborne (1992), All Around Atlantis (1997), y Twilight of the Superheroes (2006). Sus cuentos completos fueron publicados en el 2010. Eisenberg es profesora en la Universidad de Columbia. La editorial argentina Chai ha publicado su libro de cuentos bajo el título de “Taj Mahal” en 2020 y ahora acaba de salir “Relatos”, una selección y traducción realizada por Federico Falco.

“Todas esas largas horas en las que su vida (…) había pasado de ser una cosa a ser otra, sin perder nada de su forma, como la ventanilla de un auto a la que una vez Francie vio cómo la golpeaba una piedra. La piedra pegó en el centro y una red de pequeñas y brillantes líneas se expandió en abanico y solo después de un minuto o algo así la ventanilla repiqueteo sobre la calle, convertida en miles de astillas.” (166)

“Relatos” de Deborah Eisenberg contiene una selección de seis textos que oscilan entre las 30 y las 50 páginas. El primero se titula en esta traducción “Restos que flotan a la deriva” y este enunciado nos puede servir para empezar a comentar esta selección de la narrativa de Deborah Eisenberg. Como se ha dicho en varias ocasiones sus relatos no tienen una estructura tradicional en cuanto a que no plantean un conflicto preciso con una resolución. Ante lo narrado, los lectores tenemos la impresión de que somos testigos de “restos que flotan a la deriva”, aunque a la deriva sea un efecto conscientemente planificado: la narración va abriéndose en sucesivas capaz, acumulando detalles, gestos observados, situaciones apenas entrevistas que atrapan al lector y hacen que este realice sucesivas anticipaciones y capte pequeños destellos de la realidad de los personajes.

En este dejarse llevar por lo que Richard Ford denomina la autoridad del relato o de la ficción (“…es precisamente la voluntad y la habilidad de un relato para tomar el mando y la dirección de nuestra atención lo que nos lleva a la última palabra de la última frase.”), nos encontraremos con personajes que lejos de estar armados como bloques, dan cuenta de una subjetividad siempre precaria que se va construyendo de manera fragmentaria, a tientas con sus inseguridades a través de las relaciones con otros personajes: una mujer huye de la convivencia con su pareja y establecerá una relación de amistad no exenta de conflictos con su compañera de departamento y sus amantes (“Restos que flotan a la deriva”), otra decide seguir a un hombre que reaparece en su vida y tienen proyecciones diferentes acerca de su relación (“Transacciones en una moneda extranjera”), dos amigas de la infancia se reencuentran cuando una vuelve al lugar y se rebelará lentamente el motivo a partir del cual partió (“La custodia”), una madre presiona a la hija para acompañarla junto a su prometido durante un viaje a Honduras y durante el mismo no solo emergerá su pasado, sino que la primera deambulará por una ciudad sin tomar conciencia del riesgo que corre y, sobre todo, constatará su propia desolación (“Bajo la 82da división aerotransportada”), etc. Personajes que guardan cierta tensión entre ellos, que en ocasiones funcionan como espejos de la propia imagen, en general marcada por una sensación asimetría social, sentimientos de inferioridad, sobre todo, en los cuentos narrados en primera persona. En esta relación intersubjetiva son fundamentales los diálogos, como en toda narración, pero los relatos de Eisenberg parecen armados a partir de estos. Gran parte de las tensiones y revelaciones pasan por los mismos. En este proceso de descubrimiento, los personajes parecen un poco a la deriva, sin control sobre sus vidas, emociones, actos y palabras que oscilan entre la contención y el exabrupto.

Otro aspecto de las historias son los desplazamientos. Se trata de personajes que viajan, se mudan, visitan a familiares y estos espacios ajenos también potencian sus inseguridades y conflictos.

“Relatos” reúne seis narraciones extraordinarias, no solo por la complejidad de los vínculos que se construyen (entre parejas, amistades, madre e hija), sino por su estructura, que como la ventanilla de la cita inicial tiene un marco, un límite externo y un centro, pero que se abre como abanico, como una red en múltiples astillas.

Relatos, Deborah Eisenberg
Chai Editora
Traducción: Federico Falco
2022: 240 páginas

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