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La nueva modalidad en los negocios vacunos

GERMAN SALOMON

La pandemia sumó más modernidad al sistema de negocios agropecuarios que rápidamente fue aceptada por la inmensa mayoría de los productores. Es el caso de las ventas de toros y vaquillonas de ganado vacuno; que hasta los más incrédulos no salen de su asombro al ver que se paga más de tres millones de pesos por un reproductor.

Hasta el año pasado, solo se aceptaba esta modalidad para la compra-venta de invernada (animales de corta edad que se destinan a engorde) y desde que comenzó el año ganadero de las cabañas en 2020, ya se llevan vendidos miles de reproductores; incluso a precios que dejan enormemente satisfechos a los oferentes.

Las cabañas que desarrollan genética bobina y que crían reproductores, se allanaron por voluntad propia o por necesidad a la nueva modalidad. Es común en estos días que se filmen los toros y las vaquillonas, se edite un video de cada uno de ellos de unos 40 segundos, se los suba a alguna plataforma de internet y alguien, en cualquier lugar de la Argentina o país limítrofe, pugne por comprarlo.

El negocio tiene al menos 3 líneas de acción. Están las cabañas que por diferentes motivos este año no participan en los remates virtuales y decidieron armar un catálogo donde están los datos de cada reproductor y un link que deriva al interesado a ver el video de ese animal. En ese compacto de imágenes se puede ver en pocos segundos las características morfológicas o biotipo, su movilidad, los atributos reproductivos (prepucio y circunferencia escrotal en machos y ubres en hembras); que se complementan con los datos DEPs (Diferencia Esperada de Progenie) que se publican complementariamente.

También están los clásicos remates, que debido a la pandemia, derivaron en ventas virtuales que se realizan a través de transmisiones por pantalla de algún canal de TV o por Streaming. Hay varias plataformas que ofrecen este servicio. En ambos casos, la modalidad es similar y consiste en realizar una transmisión donde el martillero o rematador conduce el evento y baja el martillo al mejor oferente. La única diferencia, además de los costos naturales que tiene un sistema versus el otro, es que se lo podrá seguir por televisión o por internet, según el caso.

El predominio televisivo lo tiene Canal Rural. Una frecuencia de TV que está presente en la mayoría de los cables del país y en DirecTV, que por su presencia en el sector y el fuerte posicionamiento que adquirió con el correr de los años, concentra el 90% de las transmisiones.

Los remates por internet están más atomizados ya que son varias las plataformas que ofrecen este servicio, que tiene las mismas características de la televisión, solo que el medio por donde llega a los posibles compradores es a través de un sitio web. Incluso el propio Canal Rural también tiene esa alternativa, que como dijimos más arriba, tiene un menor costo.

Es importante señalar que los remates de cabañas hoy conviven con los remates de invernada y son la única posibilidad que tiene el campo de vender de manera trasparente y ordenada. Las cabañas y en algunos casos los consignatarios, rápidamente se amoldaron a esta necesidad y prácticamente no se resintió el negocio. Otras cabañas decidieron esperar este año y vender de manera directa a la espera del 2021.

Son muchos los que opinan que, aunque vuelva todo a la normalidad y haya quedado atrás el COVID 19, el mecanismo de filmar los toros y vaquillonas va a quedar para los próximos años, incluso conviviendo con el tradicional remate de tribuna. Las ventajas son varias y van desde el menor costo del operativo hasta priorizar el bienestar animal, ya que no es necesario mover la hacienda hacia el lugar remate.

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