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A solas con… Efraín Colombo

Cantor comprometido con su poesía y su guitarra, no dice una palabra al azar, pensador y estudioso, historiador y revolucionario, ama el río, el monte y defiende con su música y su canto el legado recibido. Hoy Efraín nos abre las puertas de su corazón.

El Influencer: ¿Sabes el origen de tus nombres Efraín y David?
Efraín Colombo: Efraín por una película que vio mi mamá, esa historia la siguió mucho tiempo. A su primer hijo no le pudo poner Efraín, y después vine yo y dijo “ahora si o si”. En realidad yo me tendría que haber llamado Efrén pero no se lo aceptaron, así que me puso este nombre bíblico. David nunca le pregunté por qué, pero seguramente también está ligado al pasado.
Esas historias a veces, nos pesan por demás, los nombres tienen esas cargas del pasado, de nuestros abuelos que ya vienen acarreando historias.

Cuando tomé conciencia del nombre Efraín, no tuve necesidad de ponerme a pensar un nombre artístico porque entendí que ese nombre, en su eje ya tenía esa carga artística.

EI: ¿Naciste en Rafaela?
EC: Si nací en Rafaela, en la Clínica del Niño, me crie en el barrio Guillermo Lehmann, mi viejo me regaló la pelota y los guantes y mi tío la guitarra; jugaba al fútbol, categoría 86 en el Club 9 de Julio en Rafaela donde me formé como deportista y en el resto del día cantaba. Soy muy futbolero, hincha obviamente del 9 de Julio y también “sabalero” de Colón de Santa Fe.

Yo vuelo con una libertad que pocos conocen, vengo de la esencia de todos los que estuvieron y me dejaron ser. Yo no quiero volar sin ese sueño de libertad

EI: Contanos tus inicios como cantor
EC: Mi tío Julián Ratti (reconocido músico santafecino) fue un pilar fundamental en mi carrera. A los 6 años me regala la guitarra y le dice a mi vieja “acá te traigo la guitarra para el nene” – en ese momento Efraín se corre de la cámara, estábamos haciendo el reportaje por videollamada y aparece con esa guitarra que atesora desde los 6 años, impecable, la abraza y la deja como testigo de nuestra charla – y mi mamá le dice reprochándole “cómo le vas a regalar una guitarra al chico, yo se la voy a guardar en el ropero” y ahí mi tío le dice “vos se la guardas en el ropero y yo me la llevo a mi casa, dejá que el pibe la rompa o haga lo que quiera”. Ahí empecé a jugar, la llevaba a afinar al kiosquero de la vuelta de casa que él sabia afinar, después vinieron a mi casa un par de profesores y así inicié este camino. Recuerdo que me ponía frente al espejo a cantar con la guitarra y los primeros acordes eran de Luna Tucumana, no sabía acompañarme bien pero intentaba y sentía que me gustaba mucho.

Luego mi tío me subió a un escenario en un programa de televisión, y a los 7 años empezamos a cantar juntos con mi prima acompañados por él como el Dúo Girasol. Fueron 14 años maravillosos, íbamos a cantar en bicicleta a todos lados, ensayábamos todos los días desde las 18 hasta las 23 hs, mi tío nos inculcaba desde chicos el trabajo y la responsabilidad.

EI: ¿Llegaste tarde a tu fiesta de graduación por estar cantando?
EC: Si así fue, estábamos cantando en Felicia, un pueblo a 38 km de Rafaela, terminamos y salimos rápido, terminaba la secundaria y tenía la fiesta de egresados pero evidentemente cantar era lo que más me importaba y gustaba. Llegué tarde pero pude disfrutar de esos lindos momentos con mis compañeros.

Por andar esa huella de guitarra, a veces alguien te llama loco, no saben que cuando la tierra llama, elige a algunos, elige a pocos (Por la misma huella)

EI: ¿A los 25 años presentás tu primer disco?
EC: Otro pilar fundamental en mi vida, fue Orlando Vera Cruz, de él aprendí muchísimo y me iluminó el camino. Mi primer disco fue De la Esencia al Canto. Ahí traté de plasmar todo mi recorrido, “del nido al vuelo, de la raíz a la copa”. Yo sentía que en ese disco tenía que expresar lo vivido pero también empezar a plantar algo nuevo. Abel Pintos fue uno de los que me animó, yo lo conocí en la Fiesta de Diamante, Entre Ríos, le entregué un demo con una canción que se llama Islero Cantor, de Orlando Vera Cruz, ese tema me había cambiado mi forma de pensar del folclore y a Abel le había llamado la atención la musicalización y charlando me alentó a poner en ese disco una canción de mi autoría y como te dije antes y lo repito, Orlando también me empujó a escribir, a decir. Si escuchas el disco vas a encontrar dos cosas distantes, una canción que se llama Por la misma huella, que habla de los cantores santafecinos que trazaron una huella, que generaron una identidad, un decir y que fueron olvidados; Siguiendo ese mensaje que me llega gracias a mis pilares y empezar a conocer el pensamiento de grandes de la literatura, yo diría más federal, leer el Martín Fierro, Galeano, me inspiraron a escribir esa canción, pero por otro lado, describí en la canción Aun hay sueños, que es la que grabo con Abel Pintos, el amor, la inocencia del amor, una canción que me atraviesa la piel.

Vuela mi imaginación, en la oscuridad del dolor, voy hacia un lugar donde no existe el mal ni la impunidad. Solo con mi mochila de sueños voy, escondiendo deseos de amor, buscando la libertad y un segundo y un segundo que ya no están. (Aún hay sueños )

EI: ¿Hiciste Un Canto Una voz con amigos?
EC: Fue un capricho, como diría Javier, otro pilar fundamental en mi carrera, mi productor Javier Valenzuela, él me sostuvo y nunca me preguntaba por qué cantaba lo que cantaba, solo me apoyaba y me dejaba volar. Ese disco tuvo un gran impacto, nos unimos con artistas santafecinos, dúo Setúbal y Cesar Ayala e hicimos Un Canto Una voz y unimos varios géneros folclóricos que invaden a Santa Fe, la cumbia y el rasguido doble, la chamarra. El concepto era unir 3 grupos de diferentes partes, Villa Minetti, Rafaela y Santa Fe (faltó Rosario) y así teníamos los 4 puntos, los 4 paisajes que invaden a esta provincia, el río, el monte, la gringada y la pampa. Pensando siempre en el hombre y su paisaje, su tierra.

EI: Escribiste Eulalia sobre la inundación de Santa Fe del 2003
EC: Por ese entonces yo empezaba a venir a estudiar a Santa Fe, esa canción la escribí con mi tío Julián, claramente tiene también el peso de mi familia, Eulalia era un nombre que mi tío tenía guardado. La historia es real, una pareja de abuelitos que partieron en la inundación, la carga poética que tiene esta obra está ligada al pueblo, al sufrimiento, al olvido y la búsqueda de justicia.

Eulalia Rosa Vallejos, perdió la vida en la inundación. No quiso dejar el rancho, el río amigo la traicionó. Roberto Pedro Miranda su amado esposo la acompañó, no solo en su larga vida, también la muerte sumó de a dos.

EI: Sos músico, guitarrista, cantautor e interprete. ¿También escribiste un libro?
EC: (Sonrisas …) No es para tanto, Del Imaginario al lenguaje musical. Yo vine a la capital a estudiar Licenciatura en Música con orientación en guitarra, de la cual aunque me pese debo 2 materias todavía. Cuando presento la tesis de la Facu, se estaba formando al mismo tiempo, Crónica Cantada a Estanislao de Orlando Vera Cruz que trata la vida del Caudillo Federal más importante de Santa Fe y como fui parte de la gestación de la obra, mi primer Cosquín en el 2010, fue acompañar a Orlando con una sinfónica de 70 músicos sobre el escenario, yo estaba atrás apoyando y sosteniendo ese lenguaje musical, mas académico y ahí me empezó a latir ese concepto, o sea todo lo que pasa desde que estamos acá, de pensar, de vivir, lo que imaginamos hasta que llega a una partitura, con todos los pasos que hay que dar, sin perder la esencia, la bohemia, la emoción; Ese es el concepto que desarrollo en mi tesis y después en el libro. Me ayudó mucho mi señora Emilce, me empujó a hacerlo, a terminarlo, Un libro que disfrutamos mucho realizarlo.

EI: ¿Cómo lo conoces a Jorge Rojas, cómo empiezan a hacer Lo que Soy?
EC: Todo fue en la edición de La Fiesta Nativa en el 2019, allá en Santa Victoria Este, una larga charla con Jorge y en agosto aproximadamente me voy a su casa y nos juntamos 3 días, intercambiando canciones, él me había dicho que tenía que trabajar con canciones nuevas; En Uruguay nos cruzamos y yo le muestro Mi Cantar y me dice: “esta canción la necesito para mi disco”… yo no le creí nada, a la semana me manda un mensaje “me mandás la letra” y por supuesto se la mandé. Nunca me imaginé que la iba a grabar y que además iba a llevar el nombre de su disco. Para mi fue difícil librarme de la admiración que le tengo a Jorge y a su producción, por suerte él me ayudó y me la hizo más fácil.

Esos días de agosto, yo le presenté 30 canciones aproximadamente y el eligió 18, se realizó la preproducción y en noviembre entraba a grabar el disco Lo que Soy con la producción y en el estudio de Jorge “El Algarrobo”. Sueño Cumplido.

Cuando escribo se me vienen los pensamientos que te dictan la sombra de un árbol, la mirada de tu hija, el adiós de tu señora, la lágrima de tu vieja, la bronca de la oscuridad en soledad.

EI: ¿Le escribiste una canción a tu hija Carmina?
EC: Eco se llama la canción que tanto amo, es el resultado de pensar la vida como una constelación, como algo que viene de atrás, es como que yo soy el eco, del eco, del eco de ese pasado y que mi hija es el resultado. A la vez me hace ver que sus dolores provienen de mi y de mis pasados, lo que a mi me suceda, ella lo va a absorber. Me veo reflejado, lo que es ella soy yo.

Me queda el sabor amargo de haber realizado esta nota por internet. Seguramente frente a frente, en algún lugar alrededor nuestro, ya se sentiría el ruido de las briquetas ardiendo y el humo de alguna leña entrometiéndose, el asado ya estaría reclamándome terminar la nota.

Un artista joven cargado de sueños, de ilusiones, bonachón, campesino, orgulloso de sus raíces. Efraín Colombo tiene mucho vuelo por recorrer, tiene alas, intenciones, capacidad, y tiene lo más importante de un artista … Libertad.

Te dejamos la entrevista completa en este podcast

Y  para cerrar como siempre este imperdible ping pong

Web: www.efraincolombo.com.ar
Quillay Producciones
Contacto: + 54 342 635 6166
IG: @efraincolombooficial
Tw: @EfrainColombo

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