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La sustentabilidad como tendencia alimentaria para la próxima década

Factores como el crecimiento de la población mundial y la escasez de recursos naturales, marcarán en la próxima década la manera de producir de la industria alimentaria y las elecciones de los consumidores.

Las nuevas generaciones cada vez son más conscientes en la elección de los productos y hábitos que apuntan a mitigar los efectos negativos en el medio ambiente. La alimentación no es un tema que escapa a esta realidad. Cada vez son más personas las que observan en detalle qué tipo de producción llevan los alimentos que incorporan a a sus dietas.

El interés por parte de los consumidores en la salud, el bienestar y la sostenibilidad dará como resultado, también, innovaciones en alimentación, tendencia que se empieza a visibilizar en sus hábitos de consumo, por ejemplo, la proteína vegetal.

Líderes empresariales y diferentes informes de grandes compañías alimenticias del mundo, con enfoque ecológico, comparten su opinión acerca de tendencias para la próxima década. Entre las destacadas por su evolución y sus índices de crecimiento, se encuentran la agricultura regenerativa y la alimentación plant-based (alimentación basada en plantas). Estas compañías fueron desarrollando modelos de negocios en función de tendencias y exigencias del mercado, principalmemte por demanda de los consumidores.

Es por ello por lo que se estima que la revolución plant-based y los sustitutos de la carne serán las algunas de las preferencias de un público cada vez más masivo, como así tambien la elección de productos de origen animal cuya producción sea basada en cadenas de valor sustentables y que minimicen, certificadamente, los efectos negativos sobre los ecosistemas y el planeta.

¿Alguna vez te preguntaste si la producción de lo que consumís es responsable y sustentable?

Hay una transformación productiva e innovación sustentable en la cadena de valor, es decir, el reccorrido y desarrollo de las actividades de la producción, generando valor al producto final.

Y en medio del debate mundial del uso de semillas transgénicas y del paso de la agroindustria a la de alimentos orgánicos y agroecológicos, hay productores que apuestan efectivamente a un cambio de paradigma con la llamada agricultura regenerativa que se caracteriza por ser respetuosa con el medio ambiente: regenerando suelos, sin insumos ni venenos y demostradamente más rentable que el método de producción agroindustrial. Al no usarse herbicida ni químico para el agro, en poco tiempo las pasturas serán totalmente agroecológicas.

Para los que apuntarán consumir productos de origen animal, a la hora de elegir optarán, por ejemplo, por producciones que frenen el impacto ambiental.

Hay cifras poco alentadoras, como en Estados Unidos, donde la agricultura y la silvicultura juntas representaron el 9.0% de las emisiones de gases de efecto invernadero. El 26% de la tierra de la tierra se usa realmente para el pastoreo de ganado y un tercio de la tierra cultivable del planeta está ocupada por la producción de cultivos, que se usa completamente como alimento para el ganado.

Sin embargo, en distintos países del mundo los gobiernos, establecieron políticas públicas con acciones concretas que intentan mitigar el impacto en nuestro planeta de la producción agrícola ganadera. El punto de partida es el diseño de estrategias para fortalecimiento del desarrollo productivo bajas en carbono. Es decir, no se trata de prohibir las actividades, sino de promover su desarrollo de manera eficiente, consciente y sostenible.

Por ejemplo, desde Ministerio de Producción y Desarrollo Sustentable de Salta, se presentó el año pasado el Proyecto de Ganadería y Cambio Climático, que tiene como finalidad la elaboración de un Plan de Reducción de Emisiones para el Sector Ganadero de la provincia.

El primer paso fue la elaboración e implementación de un diagnóstico ambiental para determinar las contribuciones en Gases de Efecto Invernadero (GEIs) de los subsectores ganaderos, cría de ganado bovino, porcino y aves de corral. La segunda etapa tendrá por objetivo la elaboración de un protocolo específico que permita reducir los GEIs en los sectores mencionados.

Todo indica que las personas avanzan hacia una dieta equilibrada y consciente, que dará por resultado buena calidad de alimentación y como concecuencia un mayor cuidado en la salud de todos y de nuestro planeta tierra. Por lo tanto, cada vez más empresas tendrán que adaptar sus producciones y sus cadenas de valor.

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